Bueno, después de
pasar un día completo sintiendo lastima por mi, decidí lanzarme a Puebla a
reunirme con mi Esposa, a fin de cuentas me fui en camión, con una maletota y
una caja. Me levante... bueno mas bien ni dormí, no se, tal vez preocupaciones,
depresión o emoción, yo diría que fue por la emoción y los nervios de saber que
por fin conocería el sitio que mi Peque eligió para vivir; cuando salí me
prometí que pasaría el mejor día de mi vida junto a mi Lady, que dormiría junto
a ella y le diría te amo, así fue pase el mejor día de mi vida con ella, no me
queje de nada, bueno solo hice algunos comentarios...
Mi día comenzó como a
las 4.30 de la mañana, un rápido desayuno (pan y café) un baño, donde por
cierto me cambie mi ropa después de tres días de usar la misma digo mi nena se
merece que la visitara limpio, aunque me pusiera a hacer talacha; y me fui en
busca de la felicidad, creo que por primera vez mi vida de viajero llegue media
40 minutos antes de la salida de mi autobús, con decirles que aun no abrían la
taquilla; por ahí de las 6.00 de la mañana compro mi boleto y a las 6.10
anuncian la salida del bus, nos forman y nos hicieron esperar cerca de 15
minutos y por fin salio en camión, supuse que se iría por autopista y directo,
ya que cuando llame eso me dijeron... ja ja ja ja paso a la terminal de la
competencia y se fue por carretera federal y puebleando, pero que diablos, lo
que me interesaba era llegar a ver a mi Nena.
Casi eran las 10 de
la mañana, llegue a mi nueva ciudad, y al llamar a mi chicuela para que fuera
por mí a la terminal resulta que aun no se ha levantado, mmm ni pex, pero fue
el pretexto ideal para caminar y conocer los alrededores, al llegar al depa me
doy cuenta que aún no se levantado, es más, creo se volvió a dormir; una
llamada y baja a abrirme la reja y la puerta del depa, donde antes de entrar y
esperando que mi suerte cambiara, ademas de seguir la tradición, la cargue en
mis brazos y entramos a nuestro nuevo hogar...
¿Y que creen?, también
por aquí paso un tornado o la judicial... porque todo estaba patas pa’rriba,
bueno se entiende, estuvo pintando y por ende no tenía caso acomodar y limpiar;
y pos después de dejar mi mochila darnos un rico abrazo comencé mis tareas:
-
Prender el calentador y la estufa.
-
Una lista de que arreglar y/o cambiar.
-
Salir por algo para desayunar.
Pos manos a la obra,
fui por un jugo de naranja y comencé a comerme un pay de piña que existía desde
hace tres días, baje al patio trasero con la Seño para abrirle al gas y revisar
que no se saliera, ya con eso realizado me disponía a prender el calentador…
después de 1 hora y 1 caja de cerillos me doy cuenta que no prende y no
prendera; pero me aguante la pena (jajajjaja) y le hable por fon a mi jefe para
ver si me podía aconsejar que hacer, pero pos no resolvimos nada, ¡miento! -Me
dijo que pagara un plomero, que no fuera codo- mientras me decidía, puse una
olla con agua para que mi Chiquilla se bañara, todavía hice un ultimo intento
mientras se bañaba y nada de nada.
Ya con la moral medio caída y ella oliendo
rico nos fuimos a desayunar-comer y después por las cortinas y al regresar
buscaría un plomero, pero como era domingo dudaba encontrar uno; comimos una
quecas muy ricas, de chicharrón, flor de calabaza y quesillo (así le dicen al
queso Oaxaca por estos lugares);
de ahí la acompañe por las cortinas y de
camino nos perdimos en las tiendas comprando trastes y otras cosas que
faltaban, además anduvimos viendo precios de algunos muebles, la neta veía muy
contenta a mi beba, y yo me sentía igual, es más, hasta el cansancio y desvelo
se me quito, después de comprar chunches y un cobertor regresamos a casa a
dejar una carga y nos fuimos de nueva cuenta por lo que faltaba; ya por la
noche regresamos, cansadones pero aun así nos dimos a la tarea de poner las
cortinas, cenamos tacos árabes ya tibios y un café calientito; mañana lunes yo
regreso a Cuerna y ella la chamba.
El lunes temprano la
lleve a su trabajo, conocí su nueva oficina que esta de luuujjjoooo!!!, medio
fresona pero esta chida jajajaja, yo me regrese a casa para limpiar un rato y
checar el asunto del calentador, para variar me fui caminando desde su oficina
hasta la casa con el fin de conocer mejor la ciudad y buscar una caja de
herramientas, ya una vez en casa me puse mi ropa de mandilón, saque escoba,
trapeador cubeta y recogedor música prendida (un cd que tenia de chile dulce y
manteca) y a darle duro y tupido; ahí de vez en cuando recibía una llamadita de
la Señito quesque pa’ver como estaba (pero era más para ver que no estuviera
hechando la weba), tan metido estaba en limpiar y medio acomodar la casa que se
me llego la hora de comer y ni cuenta me di, mi lady decidió comer cerca de la
casa, ya que yo tenía que regresar a Cuerna y el martes irme a cd. Hidalgo en
Michigan (Michoacán), nos hechamos una comida corrida, un helado de postre y
sacamos un duplicado de las llaves, la puse en el camión de regreso a su
trabajo y me regrese a terminar de limpiar y prender el calentador, que por
cierto el pinche ojeis si prendió y a la primera, mientras se calentaba un poco
de agua termine de limpiar y arreglar mi mochila con lo que me llevaría de
regreso a Cuerna.
Por ahí de las 6.15
de la tarde me fui a la terminal, a las carreras, esperando alcanzar el ultimo
autobús al centro de Cuernavachos, peor por 5 minutos no lo alcance y tuve que
comprar boleto en otra línea, ya cerca de las 11 de la noche llegue a la
oficina y arregle detalles del viaje a cd. Hidalgo y cerca de la 12 de la noche
estaba ya en cama y semidormido…
El próximo fin de
semana seguro me llevare todas las chivas a la nueva casa y terminaremos de
hacer quehacer, pero esa es otra historia…
Cont…
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